Para muchos de nuestros visitantes locales les es indiferente un paseo por el zócalo de la ciudad, para otros en una distracción merecida después de nuestras actividades diarias, para otros jóvenes es visitar las zonas turísticas para deleitar la pupila con material nacional o extranjero.
Aquí las personas se comunican no importando el lenguaje que utilicen, he visto a muchos Japoneses y otros orientales la manera en que piden en que se les tome una foto, sin problema cualquiera de nuestros paisanos lo hace, y con un gusto que nos hace feliz durante el resto del día.

Los niños que venden recuerditos de Oaxaca son a menudo fuente de interés para el turismo extranjero, comparten sus conocimientos y piden que también los turistas "compartan" con ellos.